El 16 de julio, marines del 11.º Cuerpo Expedicionario de la Infantería de Marina (11th MEU) abordaron el buque tanque comercial M/T Wen Yao en el Golfo de Omán como parte de una operación de verificación. Un día después, fuerzas estadounidenses lanzaron drones navales contra Bandar Abbas, el principal puerto iraní sobre el Estrecho de Ormuz. Irán respondió con sus propios golpes sobre objetivos de infraestructura, y Washington contestó enviando más aviones cisterna y cazas de la Fuerza Aérea al Medio Oriente.
Ormuz, el nudo del problema
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El Estrecho de Ormuz concentra buena parte de la tensión. La incapacidad del ejército más poderoso del mundo para garantizar el libre tránsito en esa vía marítima frente a un país sin una armada convencional de peso plantea preguntas incómodas sobre la efectividad del despliegue naval estadounidense. Irán ha apostado históricamente a una guerra asimétrica en ese espacio: minas, embarcaciones rápidas, misiles antibuque y ahora, según las fuentes, la propia amenaza de drones navales que EE.UU. también empezó a usar.
La iniciativa de Trump bautizada como "Guardian of Hormuz" forma parte de ese contexto, aunque analistas citados por Real Clear Defense advierten que puede distraer del objetivo diplomático declarado por la propia administración: alcanzar un acuerdo nuclear "bueno y adecuado" con Teherán. Cada escalada militar estrecha el margen para negociar sin que ninguna de las partes quede en una posición de debilidad visible.
Sin señales de freno
Lo que describe The War Zone y confirman otras publicaciones especializadas es una dinámica de acción-reacción sobre blancos cada vez más sensibles a ambos lados. Los ataques a infraestructura, a diferencia de los golpes sobre posiciones militares aisladas, tienen un impacto económico y político más difícil de absorber en silencio. Eso eleva el costo de no responder para cualquiera de los dos gobiernos, lo que a su vez alimenta el ciclo.
Ninguno de los dos lados da señales de querer bajar la intensidad en el corto plazo. EE.UU. refuerza su presencia aérea y marítima; Irán sostiene su capacidad de golpear y la ejerce. El Estrecho de Ormuz, por donde transita una porción crítica del petróleo mundial, sigue siendo el tablero donde se juega la partida.
Fuentes: The War Zone, Breaking Defense, Real Clear Defense
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