El general Dan Caine, el máximo oficial estadounidense con mando en el área, confirmó públicamente que un F-16 ucraniano derribó un caza ruso Su-35S durante este mes de julio. El anuncio ratifica reportes que venían circulando desde días antes y marca un hito concreto en la evolución del poder aéreo de Ucrania.
El primer derribo confirmado
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Este es el primer enfrentamiento aire-aire ganado por los F-16 ucranianos desde que Kiev recibió los aviones, un proceso que tomó años de presión diplomática, entrenamiento de pilotos y acondicionamiento de infraestructura. Que el derribo haya ocurrido contra un Su-35S, uno de los cazas más capaces del inventario ruso, le da peso adicional al hecho.
Balon Greyjoy — CC0
El Su-35S es una plataforma de cuarta generación avanzada, diseñada específicamente para superioridad aérea. Que un F-16, un avión de diseño de los años 70 con décadas en servicio, lo haya derribado en combate real dice tanto del entrenamiento ucraniano como de las condiciones tácticas en las que se desarrolló el encuentro.
Señal de un cambio gradual
Desde que los primeros F-16 llegaron a Ucrania, las expectativas fueron a la vez altas y moderadas. Altas, porque representaban un salto cualitativo respecto a los aviones soviéticos que Kiev venía operando. Moderadas, porque el número de aparatos era limitado y las pérdidas anteriores habían mostrado que ningún sistema es invulnerable en ese espacio aéreo.
Łukasz Golowanow — Attribution
Este derribo no cambia el equilibrio general de la guerra aérea de un día para el otro, pero sí demuestra que los pilotos ucranianos pueden usar los F-16 de forma efectiva en escenarios de combate real contra cazas rusos modernos. Eso tiene valor operacional y también político: refuerza el argumento de quienes en Occidente presionaron por entregar aviones más capaces.
Fuentes: The War Zone, Defense News
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