La fragata Type 23 FF-05 Almirante Cochrane de la Armada de Chile llegó el 28 de julio a Pearl Harbor tras concluir la fase de operaciones en el mar del RIMPAC 2026, el ejercicio naval organizado por la Tercera Flota estadounidense en aguas de Hawaii. Una vez en puerto, el buque quedó listo para sumarse al Pacific Dragon 2026, su próximo compromiso operacional.
RIMPAC, el ejercicio cumbre
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U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 2nd Class Tiarra Fulgham — Public domain
El RIMPAC es considerado el ejercicio naval de mayor envergadura del mundo y tiene sus orígenes en 1971. Su propósito central es promover la estabilidad y la seguridad marítima en el Indo-Pacífico, además de mejorar la interoperabilidad entre flotas de distintas naciones. En la edición de este año participaron 40 buques, cinco submarinos y 140 aeronaves de diferentes países, que pusieron a prueba sus capacidades de combate en un escenario ficticio de guerra total. La Armada de Chile forma parte de este ejercicio desde 1998, una presencia ininterrumpida que refleja la voluntad del país de integrarse a los esquemas de seguridad del Pacífico.
El Cochrane había zarpado el 8 de julio desde la base conjunta Pearl Harbor-Hickman para incorporarse a la fase de mar. Durante esas semanas, la tripulación chilena operó de manera combinada con otras unidades en condiciones de alta exigencia, el tipo de entrenamiento que el RIMPAC pone por delante en cada edición.
Antimisil como próxima parada
Sol.spi67 — CC BY-SA 3.0
Al término del RIMPAC, el buque no regresa de inmediato a Chile. Su siguiente misión es el Pacific Dragon 2026, un ejercicio bienal de nicho enfocado exclusivamente en defensa antimisil balístico y defensa aérea integrada. A diferencia del RIMPAC, que convoca a decenas de países, el Pacific Dragon reúne a un grupo reducido de naciones con capacidades específicas en ese dominio.
La participación chilena en ambos ejercicios ocurre en un contexto más amplio de acercamiento estratégico con la región Indo-Pacífica. El mismo 31 de julio, en el marco de la visita oficial a Chile del presidente surcoreano Lee Jae Myung, ambos gobiernos dieron pasos concretos para reforzar su cooperación en seguridad marítima, industria de defensa, construcción naval y presencia conjunta en la Antártica. Corea del Sur es uno de los actores más activos del Indo-Pacífico y su acercamiento a Chile no es casual: Santiago viene ampliando sistemáticamente sus vínculos con países del Pacífico asiático en materia de defensa.
La fragata y su historial
Vicki Benwell, Royal Navy — OGL v1.0
El Type 23 es una fragata antisubmarina de origen británico que Chile adquirió como parte de la modernización de su escuadra. Son buques diseñados para operar en entornos de alta amenaza submarina, aunque con capacidades también en guerra de superficie y defensa aérea. La incorporación de una unidad de ese perfil al Pacific Dragon, centrado en la intercepción de misiles balísticos, muestra el interés de la Armada chilena por desarrollar competencias en un área que hasta hace pocos años quedaba reservada a las grandes potencias navales.
Para Chile, la presencia simultánea en el RIMPAC y en el Pacific Dragon no es un dato menor. Supone mantener activa una fragata lejos de puertos propios durante semanas, con todo lo que eso implica en logística y adiestramiento, y hacerlo en dos ejercicios de distinto perfil y exigencia. Es la clase de rodaje operacional que no se consigue en aguas propias.
Fuentes: Infodefensa, Defensa.com
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