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EE.UU. adjudica contratos por 76.600 millones de dólares para construir 14 submarinos nucleares

La Marina estadounidense formalizó uno de los mayores contratos de construcción naval de su historia reciente: nueve submarinos clase Virginia Block VI y cinco clase Columbia Build II, en una apuesta que redefine sus capacidades estratégicas subacuáticas.

3 de agosto de 2026 El Lado Correcto
Crédito: Wikimedia Commons — Public domain

La US Navy adjudicó contratos por un total de 76.600 millones de dólares para la construcción de 14 submarinos nucleares. El paquete incluye nueve unidades de ataque clase Virginia Block VI y cinco submarinos estratégicos de misiles balísticos clase Columbia Build II. La cifra convierte a este programa en una de las inversiones más grandes que Washington haya hecho jamás en el ámbito de la guerra submarina.

Virginia y Columbia, dos misiones distintas

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Department of Defense. American Forces Information Service. Defense Visual Information Center. 1994 — Public domain

Los Virginia Block VI son submarinos nucleares de ataque, diseñados para operar en misiones de vigilancia, guerra antisubmarina, apoyo a fuerzas especiales y ataques con misiles de crucero. El Block VI representa la variante más avanzada de la clase, incorporando mejoras en sistemas de combate, capacidad de carga y sigilo. Los Columbia Build II, en cambio, son submarinos de disuasión nuclear estratégica: llevan misiles balísticos intercontinentales y forman parte del componente submarino de la tríada nuclear estadounidense, el llamado "segundo golpe" que ningún adversario puede neutralizar con un ataque preventivo.

La decisión llega en un contexto de presión sostenida sobre la capacidad industrial naval de los Estados Unidos. Por años, la producción de submarinos Virginia se atrasó respecto de las metas originales, con los astilleros de General Dynamics Electric Boat y Huntington Ingalls Industries operando al límite de su capacidad. Accelerar esa cadena de producción mientras se arranca simultáneamente con los Columbia es un desafío de escala considerable para la base industrial de defensa del país.

AUKUS suma su primera pieza de acero

Department of Defense. American Forces Information Service. Defense Visual Information Center. 1994 — Public domain

En paralelo, el acuerdo AUKUS anotó un hito concreto: Bisalloy Steels, empresa australiana, recibió una orden de compra de General Dynamics Electric Boat por aproximadamente 2 millones de dólares para suministrar placas de acero HY-80 destinadas a la construcción de submarinos Virginia. Es la primera vez que acero australiano de grado submarino entra en una línea de producción de la US Navy.

El dato parece menor en términos económicos frente a los 76.600 millones del contrato principal, pero su relevancia es simbólica y estructural. AUKUS, el acuerdo tripartito entre Estados Unidos, Reino Unido y Australia firmado en 2021, prevé que Australia adquiera submarinos nucleares de propulsión convencional en colaboración con sus socios anglosajones. Integrar proveedores australianos en la cadena de producción estadounidense es un paso necesario para que ese traspaso tecnológico sea real y sostenible, no solo una promesa diplomática.

Rusia responde con el Ulyanovsk

Department of Defense. American Forces Information Service. Defense Visual Information Center. 1994 — Public domain

Mientras Washington anuncia contratos récord, Rusia completó el botado del submarino Ulyanovsk el 28 de julio de 2026 en el astillero Sevmash de Severodvinsk. La unidad pertenece a la clase Yasen-M, submarinos nucleares de misiles de crucero que Moscú considera sus plataformas subacuáticas más capaces en servicio. El botado marca el fin de la fase de construcción del casco y el inicio del período de equipamiento y pruebas antes de su entrega a la Armada rusa.

La clase Yasen-M, de la que el Kazan fue la primera unidad en incorporarse a la flota, está diseñada para operar contra blancos navales y terrestres con misiles de crucero de largo alcance, incluyendo el Kalibr. Su producción ha sido lenta por las dificultades de la industria naval rusa, pero el Ulyanovsk avanza en una etapa de mayor actividad.

Un panorama submarino en tensión

Las novedades de la semana dibujan un panorama en el que las potencias navales más importantes aceleran simultáneamente. Los Estados Unidos apuestan fuerte en cantidad y capacidad, con contratos que deberían sostener la producción submarina durante la próxima década. Rusia sigue empujando su propio programa, a ritmo más pausado pero sin detenerlo. Y la Marina estadounidense, además, estudia incorporar misiles antiaéreos de lanzamiento submarino, una capacidad que los Virginia Block VI podrían eventualmente integrar y que cambiaría las reglas del combate naval de forma significativa.

El debate sobre quién domina las profundidades no va a resolverse pronto. Pero esta semana dejó en claro que ninguno de los actores principales está dispuesto a quedarse atrás.

Fuentes: Defensa.com, Naval News, The War Zone
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