Arabia Saudita está planificando una ofensiva terrestre contra los hutíes para romper el control que el grupo ejerce sobre el Mar Rojo, según informaron funcionarios al tanto de las conversaciones. Dependiendo de la escala final de la operación, podrían movilizarse más de 100.000 soldados yemeníes. El objetivo declarado es quebrar el estrangulamiento que los hutíes impusieron sobre una de las rutas marítimas más críticas del mundo.
La planificación se da en un momento en que los hutíes están ejecutando su propia ofensiva sobre la costa del Mar Rojo, avanzando sobre territorio que les daría un control más firme sobre ese corredor marítimo. Familias yemeníes están abandonando sus hogares nuevamente, repitiendo el ciclo de desplazamiento que marcó a este conflicto desde su inicio en 2015.
El peso del Mar Rojo
El Mar Rojo conecta el Océano Índico con el Mediterráneo a través del Canal de Suez y es uno de los ejes del comercio global. Por allí transita una porción significativa del comercio marítimo entre Asia, Europa y el este de África. Los hutíes comenzaron a atacar buques comerciales en la zona en 2023, alegando solidaridad con Gaza, y desde entonces el tráfico marítimo por ese corredor sufrió perturbaciones considerables: numerosas navieras redirigieron sus rutas alrededor del Cabo de Buena Esperanza, sumando semanas y costos a cada viaje.
Arabia Saudita tiene intereses directos en esa ecuación. Riad depende del Mar Rojo para sus propias exportaciones y para mantener su influencia regional. Perder esa ruta a manos de un actor hostil que opera desde suelo yemení representa una amenaza estratégica concreta para el reino.
Sgt. Harley Jelis — Public domain
Once años de guerra
El conflicto en Yemen lleva más de una década. La coalición liderada por Arabia Saudita intervino en 2015 para respaldar al gobierno reconocido internacionalmente frente al avance hutí, que contaba con el respaldo de Irán. Lo que siguió fue una guerra prolongada, con treguas parciales y negociaciones que nunca terminaron de cuajar en un acuerdo definitivo.
En 2023, Arabia Saudita y el gobierno hutí entablaron conversaciones de paz directas con mediación china, en un giro diplomático que marcó un alejamiento de la postura saudí anterior. Sin embargo, la ofensiva hutí sobre buques en el Mar Rojo y el avance territorial reciente parecen haber reactivado la opción militar en Riad.
Civiles en fuga
Mientras se diseña la posible respuesta saudí, la población civil yemení paga el costo inmediato del avance hutí. Familias enteras llevan días en la ruta, huyendo de las zonas donde los hutíes están capturando la costa del Mar Rojo. Es una imagen que Yemen repite desde hace años: desplazados que cargan lo que pueden y buscan un lugar fuera del alcance de los combates, sin certeza de cuándo o si podrán volver.
Yemen ya figura entre las peores crisis humanitarias del mundo. Cada nueva ofensiva, sea de los hutíes o de la coalición, suma desplazados a una población que lleva más de una década sufriendo los efectos de la guerra.
Qué viene
La escala definitiva de la ofensiva saudí depende, según los funcionarios citados, de decisiones que todavía están en proceso. El número de 100.000 soldados yemeníes es una proyección condicional, no una movilización confirmada. Lo que sí es claro es que Arabia Saudita evalúa una respuesta militar activa, y que esa decisión llega mientras los hutíes consolidan posiciones sobre la costa del Mar Rojo, reforzando su capacidad de interferir con el tráfico marítimo en la zona.